Nació en Chicago en 1942 y quiso ser actor desde joven. Asistió a clases de interpretación y participó en series televisivas durante los años sesenta y setenta.
Pero el éxito no llegaba y, para poder mantener a su esposa y a sus dos hijos, aceptó un empleo como carpintero, profesión que aprendió de manera autodidacta. Por una de esas casualidades de la vida, George Lucas le contrató para que construyera unos armarios empotrados en su domicilio.
Al director le gustaron las maneras de Ford y, al conocer su formación como actor, le ofreció un papel en American Graffiti (1973). De ahí pasó a restaurar el despacho de Francis Ford Coppola, quien también le permitió actuar en La conversación (1974).
Finalmente, Lucas le empleó para sustituir a algunos actores en los ensayos, y Steven Spielberg recomendó a Lucas que le diera un papel en La guerra de las gala-xias, que fue su consagración definitiva.
Harrison Ford se compró una casa en Hollywood Hills y no podía pagar a un restaurador. Consiguió libros sobre carpintería y herramientas, y la arregló él mismo. Desempeñó este oficio durante diez años y aún se entretiene con ello.




7.454.823 contribuyentes marcaron la x del IRPF para la Iglesia
Alemania es la nueva perseguidora de España en el ránking FIFA
Libertad condicional para un cofundador de Megaupload
El Gobierno igualará los sueldos de los alcaldes y concejales
Mueren cien presos al incendiarse una cárcel hondureña
"Compito con monstruos como Tosar o Banderas"
Mick Jagger regresa a las listas de éxitos 25 años después
La reforma solo tiene 2 medidas concretas para nuevos contratos



¡Sé el primero en hacerlo!