¿Por qué se hizo secretaria?
Casualidad. Era relaciones públicas y lo dejé por una oferta en prácticas de secretariado que resultó ser mi vocación.
¿Cómo se preparó?
Practicando idiomas, reciclándome en informática y estando al tanto en actualidad.
Y ahora, ¿qué?
Seguir mejorando en mi trabajo. No va a cambiar nada.
¿Cuáles son las cualidades de una buena secretaria?
Discreción, saber estar en segundo plano, ser versátil, eficaz y solvente.
¿Lo peor de la profesión?
Tópicos como lo de llevar los cafés.
¿Qué les diría a los que aún tienen esa imagen?
Que pasen un día con una secretaria... Si nosotras nos paramos, el mundo se colapsa. La profesión es básica, siempre es necesaria una mano en la sombra que controle todo por detrás.
¿Algún secreto?
Muchos. La mejora diaria, la formación constante, estar a la última,...
¿Qué destacaría de sí misma como profesional?
Ante todo soy discreta. Sé escuchar y llevo a fin todo lo que me propongo.


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