Todos los pasajeros deberán picar su billete antes de acceder a los andenes. Renfe recomienda que entre 10 minutos y cuarto de hora. En ese momento, también están obligados a pasar sus maletas, bolsos o cualquier otro equipaje de mano por una máquina de Rayos X.
Cambio de entrada
Los vallisoletanos que utilicen este nuevo medio de transporte se tendrán que acostumbrar también a más cambios con respecto a los trenes tradicionales.
El acceso se realizará por una puerta distinta a la actual. Los viajeros que cojan un tren convencional entrarán por la principal, mientras que los del AVE deberán hacerlo por un acceso lateral, situado entre la cafetería, la comisaría de Policía Nacional y el edificio de consigna. Estará situado a la derecha del edificio actual, según se mira a la fachada.
Incluso está separado el paso de unos y otros por mamparas de cristal traslúcido ya instaladas de algo más de metro y medio de altura. Todo esto se hace por motivos de seguridad para evitar que haya muchas personas en los andenes a los que llegarán los trenes de alta velocidad.
La estación, de estreno
Los antiguos relojes se han cambiado por otros nuevos de la marca Festina –que tiene en exclusiva dar la hora en todas las estaciones del AVE–, los monitores de televisión que indican las horas de salida y llegada de trenes han dejado paso a otros de pantalla plana (LCD) y en los andenes donde llegarán los AVE y los Alvia (antiguos Talgo) ya están instalados los letreros luminosos que dirán qué tren llega o sale y la hora. Es el nuevo mobiliario que acompaña a la alta velocidad y que está colocando estos días en la estación. Además, los técnicos están cambiando todos los altavoces de megafonía.


La prima de riesgo llega a los 543 puntos
España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
Telecinco, la cadena más vista en mayo
Lolita, condenada a pagar más de 31.000 euros
No hay dos sin tres: el papel de España en la Eurocopa
Blancanieves se pone guerrera
Ingeniero con experiencia e idiomas, el perfil demandado para trabajar fuera
El orfebre del siglo XVIII que unió lujo, moda y ciencia
¡Sé el primero en hacerlo!