David Leggat, un hombre de 55 años, se encontró en una situación difícil de contar. No pudo salir de un baño de un club de bolos en Aberdeen (Escocia), según explica la BBC (inglés) .
No disponía de móvil ni de comida. Sólo podía utilizar el grifo del baño para refrescarse y beber agua.
Le salvó Cathy Scollay que entró a trabajar y escuchó a alguien llorando y pidiendo ayuda. Leggat dijo "que había estado encerrado durante cuatro días ya que el manillar se había roto".
Al menos, el lado bueno es que cuando le entraban ganas de hacer sus necesidades, tenía su vía de escape a menos de dos segundos.


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