Una provocativa película que explora la oscura mente del asesino de John Lennon, Mark David Chapman, ha llegado a los cines del Reino Unido en la víspera del vigésimo séptimo aniversario del asesinato del ex miembro de Los Beatles.
Con la precisión de un cirujano, Piddington, que tardó tres años en terminar la película por falta de presupuesto, reconstruye los movimientos del asesino en los meses previos al crimen a partir de sus propias declaraciones a la policía y testimonios de testigos.
Criticado por quienes creen que la cinta glorifica a Chapman, el cineasta bucea en la mente del psicópata sin miedo a la polémica, aunque no olvida que "el impacto de la muerte de John Lennon todavía lo siente hoy mucha gente".
El peso del docudrama recae sobre los hombros de Jonas Ball, un actor poco conocido que deleita al espectador con una interpretación sublime y una narración de la historia al estilo del personaje Travis Bickle, encarnado por Robert De Niro, en Taxi Driver (1976).
Opiniones enfrentadas
La película, aclamada en 2006 en el Festival de Edimburgo, ganó este año el premio especial del jurado en el neoyorquino Festival de Cine de Tribeca y ha recibido buenas críticas, aunque también ha sido blanco de afilados reproches en el Reino Unido.
El diario sensacionalista The Mirror ha tildado la cinta de "mal gusto", porque "el hombre que tiroteó al ex Beatle merece pudrirse en su celda, no que se hagan películas sobre él".
Asimismo, el crítico Ian Millar, de Bloomberg, ha lamentado que Chapman aparezca en el filme como "un cierto tipo de antihéroe existencialista", cuando sólo fue "un hombre muy perturbado, y posiblemente enfermo, que asesinó a Lennon a sangre fría".
Mark David Chapman, que cumplió su condena de 20 años en el año 2000, sigue recluido en su celda del Correccional de Attica (Nueva York) y le ha sido denegada la libertad condicional en cuatro ocasiones debido a la "naturaleza inusual" de su crimen.















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