Sin embargo, los abogados de la defensa alegaron que Salim Ahmed Hamdan era un civil de apoyo que debería ser tratado como un prisionero de guerra bajo la Convención de Ginebra y no llevado ante tribunales creados para juzgar prisioneros en la guerra contra el terrorismo del presidente George W. Bush.
Los comentarios se introdujeron en el alegato final del primer juicio con testigos del tribunal militar de crímenes de guerra desde el final de la II Guerra Mundial. Los tribunales de crímenes de guerra de Guantánamo se crearon en agosto de 2004 pero hasta ahora no se había citado a ningún testigo.
El testimonio, en una sesión maratoniana que duró casi 15 horas, fue parte de una vista preliminar al juicio para determinar si Hamdan, un yemení de 37 años, es un combatiente enemigo ilegal que puede ser juzgado por crímenes de guerra en un tribunal militar de EEUU establecido por el Congreso en 2006.
Hamdan 'era un miembro del club', dijo el teniente coronel del ejército William Britt, el fiscal, en sus argumentos finales. 'Era miembro del equipo. No un miembro periférico. El estaba en el mismo sitio donde estaba Osama bin Laden'.
Hamdan condujo a bin Laden y su hijo Othman cuando evacuaron su complejo cerca de Kandahar en Afganistán antes de los atentados del 11 de septiembre, según testificaron los investigadores federales de EEUU.
Aunque no estaba inicialmente con bin Laden el 11-S, Hamdan regresó al lado bin Laden y continuó conduciendo para él durante semanas mientras se mudaba de ciudad en ciudad y de casa en casa para eludir el asedio de las fuerzas de EEUU, dijo Robert McFadden, el agente especial del Departamento de Defensa que lo entrevistó.
Hamdan escuchó a bin Laden decir que esperaba hasta 1.500 muertos en los ataques y que estaba contentado de saber que habían sido muchos más, añadió el agente del FBI George Crouch Jr., que interrogó a Hamdan en otra ocasión en el centro de detención de la Bahía de Guantánamo.
El yemení está acusado de servir como chófer y guardaespaldas a Osama bin Laden, y de transportar armas para Al Qaeda. Está también acusado de conspiración y suministro de material para actos de terrorismo. Hamdan ha reconocido que trabajó como conductor de bin Laden pero ha negado haber participado en atentados terroristas.
/Por David Alexander/


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