Una pizza, en una foto de archivo. (VIRTUALERL)
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María Iglesias
trabajaba una media de 66 horas semanales aunque en su contrato con una pizzería de Padrón estaban especificadas sólo 20. La situación le llevó a una baja por depresión y tras su reincorporación y una negociación fallida, denunció a su empleador. La Justicia le ha otorgado ahora una indemnización de 24.000 euros.
El juez exigió a la empresa que demostrase que la empleada no hacía más horas de las contratadas
Según
informa La Voz de Galicia, el Juzgado de lo Social número 1 de Santiago ha considerado probado que Iglesias
hacía jornadas diarias de 13 horas, desde las doce del mediodía hasta la una de la madrugada. Y como su contrato era de media jornada, ha condenado a la pizzería a pagar una indemnización.
La denunciante intentó negociar antes el salto a un contrato a jornada completa, pero la empresa le exigía que en ese caso hiciera 15 horas diarias de trabajo. La multa de 24.000 euros se ha calculado
tomando como referencia el trabajo realizado durante el año 2006 y el convenio colectivo de hostelería, que establece el precio de la hora a 12,69 euros.
No es la primera vez que una empresa es condenada por no pagar las horas extra no abonadas al trabajador, pero en esta ocasión la pizzería ha sido obligada a demostrar que la empleada no superaba el horario pactado por contrato.
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