Emma Clarke, locutora profesional que trabaja también haciendo interpretación radiofónica o prestando su voz para televisión, ha sido despedida por grabar y publicar en su web varios anuncios, en el mismo tono neutro que utiliza para las advertencias del suburbano, en los que bromea con mensajes impensables.
En ellos, se lanza con mucha sorna a hacer burla de los usuarios. A los que hacen sudokus les recuerda que son sólo pasatiempos y que no impresiona más el hecho de que tengan números. A los turistas estadounidenses les avisa de que probablemente estén hablando demasiado alto. Al mirón discreto le llama pervertido por observar el escote de la viajera de enfrente mientras disimula con el periódico.
El blog, además de las parodias, incluía además muchos elementos sobre la vida profesional de Emma: cómo cuidar la pronunciación, los motivos por los que no hará nunca porno, su opinión sobre el trabajo de otros locutores o imitaciones del estilo de famosos anuncios ingleses.
"Algunas de las parodias son muy divertidas. Pero Emma es bastante tonta al bromear sobre el servicio de sus clientes", ha señalado un portavoz del Metro al Evening Standard al anunciar su despido.


El directivo Izquierdo no cobrará derechos de pensión
La AFE rechaza que la Liga empiece el 18 de agosto
Yasmin, interna en un CIE: "Esto es un sufrimiento"
Hospitalizan a 43 personas tras un ataque de avispas
China impone un 'carné por puntos' en su Twitter
¿Quiénes son los mejores artistas y discos del año de la música independiente?
Convocan un referéndum para decidir si invierten en toros o en empleo
Alejandro Sanz afirma que el día de su boda fue único y emotivo



¡Sé el primero en hacerlo!