Emma Clarke, locutora profesional que trabaja también haciendo interpretación radiofónica o prestando su voz para televisión, ha sido despedida por grabar y publicar en su web varios anuncios, en el mismo tono neutro que utiliza para las advertencias del suburbano, en los que bromea con mensajes impensables.
En ellos, se lanza con mucha sorna a hacer burla de los usuarios. A los que hacen sudokus les recuerda que son sólo pasatiempos y que no impresiona más el hecho de que tengan números. A los turistas estadounidenses les avisa de que probablemente estén hablando demasiado alto. Al mirón discreto le llama pervertido por observar el escote de la viajera de enfrente mientras disimula con el periódico.
El blog, además de las parodias, incluía además muchos elementos sobre la vida profesional de Emma: cómo cuidar la pronunciación, los motivos por los que no hará nunca porno, su opinión sobre el trabajo de otros locutores o imitaciones del estilo de famosos anuncios ingleses.
"Algunas de las parodias son muy divertidas. Pero Emma es bastante tonta al bromear sobre el servicio de sus clientes", ha señalado un portavoz del Metro al Evening Standard al anunciar su despido.




Mueren al menos 350 presos al incendiarse una cárcel hondureña
La ambigüedad ayuda a los políticos a inflar sus CV
"Los que piensen que voy a delinquir de nuevo son idiotas"
Spielberg confirma que Tintín tendrá secuela
La reforma solo tiene 2 medidas concretas para nuevos contratos
Los alquileres se abaratan un 5% en un año
Matt Groening ya tiene estrella en el Paseo de la Fama
Las españolas en la cuarentena prefieren estar delgadas a sanas



¡Sé el primero en hacerlo!