Campmany, que cumplió 80 años el pasado 10 de mayo y que ya había sufrido varios episodios de infarto, se sintió indispuesto y con dolores en el pecho en la tarde del domingo cuando estaba en su domicilio de Madrid, por lo que, acompañado por su mujer, fue trasladado a la Clínica de la Concepción, donde falleció alrededor de las 2.45 horas de la madrugada.
La capilla ardiente con el cuerpo sin vida del columnista de ABC y del semanario Época, que estaba casado y tenía tres hijos, se instaló en el tanatorio madrileño de San Isidro, y será enterrado hoy martes en el cementerio de Murcia, su ciudad natal.
Jaime Campmany y Díez de Revenga nació en Murcia el 10 de mayo de 1925, cursó la carrera de Derecho en su ciudad natal y la de Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca. Más tarde, se trasladó a Madrid donde cursó la carrera de Periodismo.
Desde muy joven sintió una gran afición por la literatura, que le llevó a escribir el libro de poemas Alerce con el que ganó, en 1943, el premio "Polo de Medina". Posteriormente fundó una revista literaria del mismo nombre.
Se inició en el mundo del periodismo colaborando en el diario Línea de Murcia, en La hora, Alcalá, Poesía española, Índice y otras publicaciones.
Entre su destacada actividad periodística figura la amplia serie de artículos que publicó en la sección del diario Arriba, titulada "La pajarita de papel".
Asímismo escribió en ABC la sección de "Escenas políticas" y la denominada "Episodios Nacionales" en el semanario Época, del que fue director.
En cuanto a su faceta como escritor en 1996 publica El jardín de las víboras y en 1997 publica un libro que bajo el título Doy mi palabra, recoge sus 100 mejores artículos publicados en las páginas de los periódicos durante su trayectoria profesional desde los años 50 hasta ahora.
De 1997 es también El Rey en bolas y otros romances. En 1998 edita su primera novela, El pecado de los dioses y, en El Callejón del Gato. Retratos al vitriolo describe las semblanzas de veinticinco importantes personajes de la vida social literaria y política española.
Con El abrazo del agua, concluye una trilogía iniciada con El pecado de los dioses y La mitad de una mariposa.
Como director de Época ha sido objeto de una serie de demandas de protección del derecho al honor, interpuestas por personas relacionadas con el mundo social y político, como Emilio Botín, Alberto Cortina y Marta Chávarri.
El 14 de junio de 1995 Campmany presentó una querella criminal contra el director del Cesid, Emilio Alonso Manglano por escuchas telefónicas practicadas en su línea y que fueron difundidas por el diario El Mundo.
La querella fue archivada el 8 de febrero de 1996 por el juez al estimar que no son delito porque fueron aleatorias y "casuales" y además necesarias "para proteger intereses vitales" del Estado.
Otro de los casos fue el de Sogecable cuando Campmany denunció la la existencia de posibles irregularidades en el uso por parte de la empresa propietaria de Canal Plus de las cantidades que los abonados a esa cadena depositan por los descodificadores.
Jaime Campmany ejerció como profesor de la Escuela Oficial de Periodismo y dictó cursos Internacionales en Santander.
Fue consejero nacional de Prensa y miembro de su comisión permanente. En 1974 fue nombrado presidente del Sindicato Nacional del Espectáculo.
Entre los premios que ha obtenido en su carrera profesional figuran el "Premio Extraordinario de la Fiesta de las Letras" de Barcelona, el "Nacional de Crítica de Teatro", el de Cuentos de la revista "Juventud", el "Mariano de Cavia" en 1966 por su artículo "César o nada".


FT asegura que el BCE ha rechazado el plan para rescatar a Bankia
Aguirre fracasa en su intento de vender el Canal de Isabel II
Yasmin, interna en un CIE: "Esto es un sufrimiento"
Cristiano: "Tengo confianza en pasar la primera fase"
China impone un 'carné por puntos' en su Twitter
Hollande no excluye una intervención armada en Siria
Multados 230 participantes en la 'primavera valenciana'
Convocan un referéndum para decidir si invierten en toros o en empleo



¡Sé el primero en hacerlo!