¿Significa eso que la creatividad de Hollywood está en crisis? Pues probablemente, considerando que no se trata de algo nuevo. El fenómeno se repite desde hace cuatro años, cuando el epílogo de la trilogía de El Señor de los anillos, El retorno del Rey, era la película más taquillera de 2003. Ese año Matrix Reloaded y Matrix Revolutions, segunda y tercera parte de la saga protagonizada por Keanu Reeves, eran la tercera y octava en la lista respectivamente, X-Men 2 se colocaba la quinta y Terminator 3, la séptima.
El personaje interpretado por Daniel Radcliffe volvía a ser uno de los favoritos del público en 2005, cuando Harry Potter y el cáliz de fuego era el tercer título de la temporada. El final de la saga de La Guerra de las Galaxias, La venganza de los Sith, arrasaba y era la cinta más vendedora, con Las crónicas de Narnia en segunda posición. El año pasado era Piratas del Caribe 2: El cofre del hombre muerto se llevaba la palma de 2006, con X-Men 3 en el cuarto puesto por detrás de dos historias originales, Noche en el museo y Cars. La sexta película más exitosa era Superman Returns, un regreso que sorprendió a todo el mundo tras el fracaso, en 1987, de Superman IV: en busca de la paz.
No cabe duda de que el fenómeno es exclusivo de los últimos años: hasta ahora, sólo dos secuelas se habían consagrado como los grandes éxitos de la temporada. Terminator 2 fue récord en taquilla de 1991 y El Imperio contraataca , segunda parte de La guerra de las galaxias, lideró la recaudación de 1980.
Pero Hollywood, una maquinaria hambrienta de dinero y devoradora de historias, no descansa, y pretende repetir el éxito de todas esas sagas con varias continuaciones más: Stallone, tras revivir a Rocky Balboa, estrenará en breve otro Rambo, se rumorea que las terceras partes de los Gremlins y Cazafantasmas están al llegar y una de las películas más esperadas de los próximos meses es, sin duda, la cuarta parte de Indiana Jones, que llevará por subtitulo El reino de la calavera de cristal.















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