Liu Zhi, profesora de universidad retirada, comienza a jugar hacia las 9 de la mañana, termina hacia las 10 de la noche, y según su marido "tiene que haber alguien vigilándola en casa, que la sujete y le ponga límites de horarios".
Liu se inició en los vídeojuegos cuando hace dos décadas vio al hijo de una compañera de trabajo jugar al 'Tetris', un clásico juego de colocar piezas en un puzle que en China se conoce como 'Cuadrados de Rusia'.
La afición aumentó cuando se jubiló, a los 60 años, y su hijo le regaló un ordenador para que se distrajera, ya que Liu se quejaba de que no sabía qué hacer con tanto tiempo libre.
Ahora, muchas veces se olvida de comer y en los cumpleaños no quiere otro regalo que nuevos vídeojuegos, afirma su preocupado marido.





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