Se cierra la puerta de la urna. Dentro, todo es silencio y concentración. Se mueve la primera ficha y comienzan las tres partidas de ajedrez. En las mesas, seis nombres propios de este deporte: Anatoli Karpov, Ruslan Ponomariov, Rustan Kasimdzhanov, Liviu-Dieter Nisipeanu y Judit Polgar.
Fuera de la caja de cristal, hasta doscientos espectadores contemplan cada movimiento, animados por los comentarios y las entrevistas de los expertos. A través de internet, las partidas son seguidas por miles de aficionados en diversos rincones del mundo.
Una nueva forma de disfrutar el ajedrez ha podido nacer en Vitoria. Por primera vez en la historia, los jugadores se introducen en una urna de cristal, climatizada e insonorizada, con una iluminación especial que les aisla del exterior.
Este aislamiento permite que los espectadores puedan moverse o comentar las jugadas sin romper la concentración de los competidores. Organizadores de torneos en Méjico y Bulgaria ya se han interesado por este sistema y podrían implantarlo en futuras competiciones.
Pero si hay algo que destacar del Torneo Internacional de Ajedrez "Jugamos por un mundo mejor" es su sentido benéfico. Los seis campeones juegan todos contra todos a doble vuelta, por una buena causa: dotar de equipamiento médico a un hospital en la República del Congo.
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE VITORIA


La prima de riesgo española vuelve a rozar los 540 puntos
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
"Me siento más maduro que en 2010, pero este Mundial costará más"


"Que los gestores de Bankia comparezcan en la Cámara"
Ana María Valderrama: "La música clásica hay que tocarla desmelenándose"
¡Sé el primero en hacerlo!