Desde Ayamonte a Figueres, la franja marítima española muestra cientos de ejemplos del destrozo producido por la construcción masiva que comenzó con los planes de desarrollo turístico en los 60 y que no ha dejado de crecer con el boom inmobiliario de las últimas dos décadas.
La dispersión de competencias entre las instituciones locales, autonómicas y centrales obliga a un pacto para hacer frente a esta situación. El Ministerio de Medio Ambiente planteará este miércoles a las Comunidades Autónomas su ambicioso plan, que no sólo quiere frenar la expansión del hormigón sino incluso demoler parte de lo construido en las costas españolas.
5.000 millones de euros para la costa
La Estrategia para la Sostenibilidad de la Costa (PDF) es el documento de análisis que sirve de partida para esta iniciativa y que precisa de un amplio consenso por parte de todos los agentes, según reconoce el Ministerio.
El 70% de espacios dunares y el 50% de playas necesitan actuaciones de recuperación
Según cálculos del departamento de Medio Ambiente, las actuaciones necesarias para evitar el aumento de la ocupación en el litoral y para la restauración de la costa requerirán una inversión cercana a los 5.000 millones de euros, “que suponen menos del 3% de los ingresos que genera el sector turístico en la costa”, sostuvo la Ministra.
Dejar de construir y derribar
El documento base se fija cuatro grandes retos. El primero de ellos es "frenar la ocupación masiva de la franja costera". La propuesta aspira a frenar el desarrollo urbano de la costa, que "mantiene ratios de crecimiento similares a los existentes hace 10 o 15 años".
Pero el segundo objetivo es aún más ambicioso: "Recuperar la funcionalidad física y natural del litoral". Es decir: invertir los desmanes realizados. Derribar no sólo las construcciones ilegales, sino también aquellas que aún estando construidas antes de la aprobación en 1988 de la Ley de Costas están muy cerca de la línea de playa. Puertos, diques y espigones tampoco se libran.
El Mediterráneo, Baleares, Canarias, Cádiz y Huelva son los primeros objetivos de esta medida. Pese a que, por ejemplo, en Cantabria haya una veintena de sentencias de demolición, Medio Ambiente considera que el Cantábrico no está tan urbanizado como para requerir actuaciones inmediatas.
Ante el cambio climático
Con estas y otras actuaciones también se intenta "paliar los efectos del cambio climático", el tercer reto de la Estrategia, de especial incidencia en las zonas costeras por el aumento del nivel de las aguas.
El documento que tendrán sobre sus mesas las Autonomías el próximo miércoles concluye con un cuarto reto: "Cambiar el modelo de gestión de la costa". Esta aspiración tan abstracta es en realidad un argumento dirigido a los organismos involucrados en esta cuestión: si no se alcanza un amplio consenso, dada la distribución de competencias, la costa seguirá siendo conquistada por el ladrillo y el hormigón. Hasta que se agote.


El PSOE pide una comisión sobre Bankia
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
Sigue en directo el amistoso entre España y Corea del Sur
La cripta de Elvis y un vestido de Amy Winehouse salen a subasta
Una familia de Madrid puede perder su casa por un préstamo de 6.000 euros
Rouco: "No es el Estado en el que sostiene a la Iglesia"




¡Sé el primero en hacerlo!