Mientras las discusiones continuaban en su segundo día, los rebeldes presentes en el encuentro en la ciudad libia de Sirte dijeron que se necesita una participación mucho más amplia para que haya una posibilidad de terminar con los cuatro años y medio de conflicto en la devastada región del oeste de Sudán.
Muchos líderes rebeldes no asisten porque se quejan de la violencia que dicen está provocada por el Gobierno y porque los mediadores de Naciones Unidas se niegan a atender sus solicitudes de una postergación que les permita tomar una postura unida, con una delegación más representativa.
'Nada será decidido, incluyendo cualquier apoyo a un alto al fuego, hasta que se logre este objetivo: más participación de los grupos. Lo máximo que podemos lograr en esta reunión es dar más tiempo para más participación de los otros rebeldes', dijo a Reuters el delegado rebelde Alhadi Agabeldour.
El experto del Gobierno sudanés Abdelraham Ibrahim dijo que quieren que la ONU presiones más a los que no han acudido al encuentro para que lo hagan.
Otro responsable sudanés añadió que piden a la ONU y a la Unión Africana que 'dejen claro que los que no están, los que rechazan las conversaciones, tendrán que pagar el precio'.
La conferencia mediada por la UA y Naciones Unidas busca terminar con un conflicto que ha generado las acusaciones de Estados Unidos de genocidio, cargos que Sudán niega. Gran parte de las muertes ha sido adjudicada a una milicia aliada del Gobierno conocida como yanyawid.
Últimamente, los rebeldes han sido responsabilizados por ataques sobre integrantes de la misión de paz de la UA. En algunos casos, dicen expertos, la estructura de mando rebelde ha fracasado porque los grupos no representan un distrito y no son más que bandidos.
En las conversaciones que comenzaron el sábado, el Gobierno declaró un cese al fuego unilateral inmediato, pero la ausencia de rebeldes claves puso en duda si la medida podría producir un progreso significativo.
Otro alto en fuego en 2004 fue inútil por las repetidas violaciones de todas las partes.
La conferencia es el primer intento de reunir en la misma mesa a los rebeldes de Darfur y al Gobierno de Jartum desde 2006.
El encuentro de entonces en la ciudad nigeriana de Abuja fue firmado únicamente por una facción rebelde, por lo que tuvo poco apoyo entre los más de dos millones de darfuríes en los campos de refugiados y causó más divisiones entre los grupos.
/Por Lamine Ghanmi/.*.


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