El Ejército turco bombardeó ayer supuestas bases del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en territorio iraquí, dejando al menos 30 muertos, según fuentes oficiales de ambos países. Mientras, una delegación iraquí de alto nivel viajó ayer a Turquía para tratar de convencer a su Gobierno de que no lance una operación militar en el norte de Irak. Por su parte, Estados Unidos intercedía para liberar a los ocho soldados turcos capturados el domingo pasado por guerrilleros kurdos en una emboscada en la que murieron otros 12 militares, según el subsecretario de Estado norteamericano, Matthew Bryza.
Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido.
Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.
¡Sé el primero en hacerlo!