Una niña de dos años falleció en la madrugada del lunes en el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugas a consecuencia de las graves heridas que le produjo el día anterior un perro de la raza Akita Inu, propiedad del compañero sentimental de su madre.
Según fuentes de la Guardia Civil, la niña paseaba sobre las 18.30 horas del domingo por una caseta de labranza situada en una viña detrás del Hotel Acapulco de Sitges con su madre y el compañero sentimental de ésta, que es el propietario del perro.
Por causas que aún se desconocen, aunque las primeras hipótesis apuntan a los celos, el perro atacó a la niña, a la que mordió en la cabeza y en el cuello, causándole heridas muy graves que esta madrugada le causaron la muerte.
Hasta el momento el propietario del perro no ha presentado la documentación obligatoria para la tenencia de perros peligrosos, que incluye un seguro obligatorio de responsabilidad civil y una licencia.
El animal tiene cinco años y se encuentra en el centro de acogida de animales domésticos y de compañía Vilanova, a disposición del juez de guardia encargado del caso.
La opinión del especialista
La casos de esta magnifitud, según el asesor de terapia de conducta y adiestramiento El Refugio, Carlos Alfonso López, son "muy aislados", y normalmente influye más en su comportamiento el tipo de dueño que la propia raza.
Es una pena que es España haya colectivos a los que les gustan los animales 'macarras'


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