‘Juiced 2: Hot Import Nights' retoma el subgénero del tuning y las carreras nocturnas, tan de moda en los últimos años, ofreciendo una seria alternativa al rey en este campo, la saga ‘Need for Speed Underground'.
De primeras, ninguna sorpresa remarcable, el planteamiento es bien conocido: trepidantes carreras al volante de cochazos de marcas como Ford, BMW o Toyota con hip hop y techno de fondo.
El aspecto de coches y pistas, los juegos de luz y la sensación de velocidad están muy cuidados, aunque el abuso de algunos efectos gráficos crea una sensación general de falta de nitidez.
En cuanto al control y al movimiento del coche, resultan poco realistas y cuesta acostumbrarse a ellos, pero una vez cogido el truco, es fácil engancharse, sobre todo por la gran cantidad de retos que plantea.
Por supuesto, existe un taller en el que tunear los bólidos a gusto del consumidor. Aunque la gran novedad llega con el "factor ADN", una característica que define la manera de correr de cada piloto (más agresivo, especialista en las curvas, etc.).
La variedad de modos de juegos, incluido uno de apuestas (en el que el factor ADN tiene un papel fundamental), le ponen la guinda a un título que sólo disfrutarán al máximo los aficionados al género.
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