Apareció a siete minutos del final y apenas le dio tiempo a participar en el juego, pero el mundo del fútbol recordará la fecha en la que Leo Messi debutó como futbolista del primer equipo, fue el 16 de octubre de 2004, ahora hace tres años, y desde entonces se ha convertido en uno de los jugadores más ilusionantes del panorama mundial.
Aquella fría noche en Montjuïc, Messi sustituyó a Deco y empezó a construir su leyenda. Desde entonces, Messi ha ido mejorando sus prestaciones temporada a temporada, partido a partido; ha ganado presencia en un equipo plagado de estrellas y encontrado su sitio a la sombra del Camp Nou.
Sólo las enormes ganas de triunfar recuerdan a aquel 'pibe' que llegó a Barcelona en el otoño de 2000. 13 años y 1,40 metros de talento comprimido, en un físico con problemas físicos y que precisaba un tratamiento hormonal (900 dólares al mes), imposible de costear para sus padres. Esa circunstancia le llevó al Barcelona.
Uno a uno se han ido cumpliendo todos los pronósticos de sus entrenadores. El primero fue Enrique Domínguez, quien dirigió sus inicios en Newell's: "Con la pelota, el pibe hace cosas en contra de la física. Al único que le vi realizar jugadas así fue a Diego (Armando Maradona).
Y Domínguez acertó, adelantó los vaticinios unos cuantos años, porque Messi marcó dos goles 'maradonianos' en la temporada 2006-07, uno en Copa ante el Getafe y otro (con la mano) en Liga frente al Espanyol; calcados a dos tantos logrados por Maradona en el Mundial 86 frente a Inglaterra.
Ascenso meteórico
En su primer año, Messi jugó ocho partidos (7 en Liga y 1 en 'Champions') y marcó su primer tanto en Liga. En la campaña 2005-06; después de diversos problemas con su nacionalización; el argentino se consolidó en el equipo: 26 partidos en total y 8 goles.
Su actuación en Stamford Bridge, en la victoria del Barça frente al Chelsea le dio a conocer internacionalmente. Después una lesión muscular le mantuvo fuera de combate durante unos cuantos meses.
En la temporada 2006-07; Messi estuvo a un nivel superior, aunque no pudo lucir tanto, debido a que ni el Barça ni la selección argentina estuvieron finas. Al final sus estadísticas fueron muy buenas (14 goles en 26 partidos ligueros) y confirmaron su progresión, especialmente con el 'hat trick' logrado ante el Real Madrid.
Llamado a liderar el Barcelona del futuro
La temporada 2007-08 debe ser la de su consagración definitiva . Con Eto'o fuera de combate por una lesión, con las dudas iniciales existentes en torno al juego de Ronaldinho y la llegada de Thierry Henry al equipo, Messi, con 20 años, se ha convertido en el faro del Barça, en el jugador determinante, en la maravilla del Camp Nou.
Ha marcado ocho goles en los ocho partidos oficiales que ha jugado y está llamado a liderar el ataque barcelonista durante años.


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