'Hay que tomar muy en consideración lo que han dicho franceses y holandeses porque demuestra una crisis de identidad con respecto al proyecto europeo (...) (pero) los demás tienen que expresar su opinión y tienen tiempo hasta octubre del año que viene', afirmó Borrell durante una conferencia de prensa en Madrid.
2
Fotos
Los líderes de la UE discutirán cómo continuar el proceso en una cumbre que se celebrará el 16 y el 17 de junio, en la que también tratarán de llegar a un acuerdo sobre el presupuesto del 2007 al 2013. Previamente el próximo viernes, el Parlamento expresará su postura aunque no la someterá a votación.
En público, los líderes de las tres principales instituciones de la UE insisten en que el proceso de ratificación debe continuar y que cada uno de los 25 miembros deberían ser autorizados para dar su veredicto sobre este tratado, designado para dar al bloque un liderazgo estable y afinar su capacidad de toma de decisiones.
Sin embargo, después de que dos de sus miembros fundadores hayan desaprobado un texto que necesita de la unanimidad para entrar en vigor, algunos analistas piensan que esta posición se está forzando hasta la próxima cumbre para calmar a los mercados financieros.
'Evidentemente estamos ante una situación excepcional (...) pero eso no debe confundirse con el normal funcionamiento cotidiano de las instituciones', señaló el presidente del Parlamento Europeo, que agregó que para que el tratado de la UE se descarte definitivamente seis países tendrían que mostrar su rechazo.
Francia rechazó enérgicamente la Constitución de la Unión Europea en un referéndum celebrado el domingo, y el 'No' holandés del miércoles, todavía más contundente, es el último signo de la ira con la élite política desde el asesinato en 2002 del político populista anti-inmigración Pim Fortuyn, y la incomodidad desatada el año pasado con la muerte de un cineasta crítico con el Islam.
TEMOR MÁS FUERTE QUE EL SUEÑO
Ambas negativas podrían herir de muerte al texto, diseñado para simplificar el funcionamiento de la UE tras su ampliación de 15 a 25 estados.
El resultado también deposita dudas sobre las esperanzas de la UE de una política exterior más fuerte y sus planes para ampliarse aún más hacia los Balcanes, Turquía y Ucrania. Además plantea preguntas sobre sus deseos para la reforma económica en medio de una creciente competitividad global.
'Los ciudadanos (franceses y holandeses) han dicho bien claro que el temor ha sido más fuerte que el sueño', aseguró Borrell.
'Todos los analistas parecen coincidir en que una de las razones de fondo de este sentimiento de crisis identitaria es debida a (...) una ampliación que algunos ciudadanos europeos consideran que está yendo demasiado lejos y no con la suficiente participación, comprensión e información por su parte', agregó.
Borrell afirmó que las instituciones de la UE deberán encargarse ahora de 'repensar' el proyecto europeo para explicarlo de nuevo con el objetivo de devolver la ilusión a los ciudadanos.
/Por Raquel Castillo/


La prima de riesgo se relaja un poco
Diez muertos por un nuevo terremoto en Italia
Alonso: "El terremoto suspende la jornada en Ferrari"
Julieta Venegas y Love of Lesbian, primeros fichajes del PortAmérica
'Calle 20' estrena nueva versión para web y móviles
David Hasselhoff, dolido: "Me dijeron que yo era el Nick Fury definitivo"
Charlize Theron, "confundida" con su visita a 'El hormiguero'
¡Sé el primero en hacerlo!