"Me he sentido completamente identificada", explica Esther Rodríguez, "llevo sufriendo este olor desde hace un año". Como ella, decenas de lectores de 20 minutos han compartido su testimonio sobre el episodio de malos olores que se ha detectado en el área de Barcelona.
"Nadie decía nada"
Pensaba que me estaba volviendo loca con el olor y que nadie más lo olía
"Llevo semanas sintiendo este mal olor y no podía entender que nadie dijera nada", afirma Josep Garcia, que vive cerca de la plaza de Espanya. "Al principio pensaba que era mi casa, que algún gato de algún vecino entraba y se meaba, pero nunca había visto a ninguno", comenta Aida Talens, antes de confesar: "Pensaba que me estaba volviendo loca con el olor y que nadie más lo olía". Desde Sant Martí, Beatriz Andrada, califica la pestilencia que siente como "insoportable".
"Todos los días miraba el periódico para ver si encontraba esta noticia", relata Cristina González, que percibe el mal olor desde la Gran Via, cerca de la plaza Cerdà. Finalmente, "he tenido la sorpresa de poder leer que es cierto".
Sospechas con los gatos
La mayoría de afectados apuntaban hacia los gatos como culpables. "Tengo uno desde hace seis años y, como nunca se ha hecho nada fuera de sitio, me extrañó, pero todo le apuntaba como culpable y se llevó la bronca", confiesa Olivia de la Rasilla, vecina de Les Corts.
Hace dos meses que no paro de decir, ¿no oléis a pipí de gato?
Los hay que buscaban la complicidad de los otros. "Se lo dije a mi madre y ella no lo notaba", explica Rosanna Romaní, del Guinardó. "Hace dos meses que no paro de decir, ¿no oléis a pipí de gato?", recuerda Elisa Ruiz, de Les Corts. "Hasta que no leí las primeras noticias pensaba que tenía algún problema porque mi entorno no lo notaba", afirma Àngels Tabares.
Aunque las autoridades han dejado claro que el mal olor no es perjudicial para la salud, hay quien dice haber padecido efectos secundarios. "Personas que trabajan conmigo dicen tener dolor de cabeza, náuseas y sensación de ahogo", relata Rosa Soler.
En casa... y también en el trabajo
Muchos no se libran del mal olor ni en su casa ni cuando van a trabajar. Y no todos lo perciben igual. "Estando en compañía de otros, no le han dado la misma relevancia que yo", explica Paqui Seigner. Los hay que han recurrido a métodos domésticos. "He comprado todo tipo de ambientadores", afirma Maria Rosa Corominas, de Hostafrancs. Y, también, drásticos. "Tuvimos que cerrar todas las ventanas", recuerda Lydia Hernández, de la zona del Hospital de Sant Pau. La Generalitat prepara una ley que prevé evaluaciones de olor en industrias, granjas, mataderos y plantas de basura. Deberán pagar multas de hasta 90.000 euros.


La prima de riesgo se relaja un poco
Diez muertos por un nuevo terremoto en Italia
Alonso: "El terremoto suspende la jornada en Ferrari"
Julieta Venegas y Love of Lesbian, primeros fichajes del PortAmérica
'Calle 20' estrena nueva versión para web y móviles
David Hasselhoff, dolido: "Me dijeron que yo era el Nick Fury definitivo"
Charlize Theron, "confundida" con su visita a 'El hormiguero'



¡Sé el primero en hacerlo!