Nada de las luces tibias, rojizas, multicolores de una discoteca. Nada de románticos restaurantes franceses a la luz de una vela.
La oficina de cada día con sus computadoras, impresoras, papeles, escritorios y sillas giratorias es uno de los lugares que parecen cargar más la libido de las británicas y producir un sinfín de fantasías y hechos concretos.
En la encuesta de unas dos mil mujeres realizada para la revista "More", el 70% señaló que el flirteo hacía el trabajo mucho más llevadero.
Un 61% confesó que fantaseaba con sus jefes o con hombres que se encuentran en situaciones de poder en la compañía.
Según el sondeo, el correo electrónico ha aportado un arma imbatible a la hora del flirteo laboral y cómo evitar ser sorprendido por el resto mientras se intenta seducir a un colega.
A la editora de More, Lisa Smosarski, no le han sorprendido mucho los resultados.
"Cada vez hay más presión laboral en el trabajo. El flirteo es una manera de lidiar con este hecho", dijo Smosarski.



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