Woodward dijo que era un joven teniente de la Marina destinado en la Casa Blanca cuando conoció a Mark Felt, de quien esta semana se supo fue la principal fuente para las historias del Watergate del Post, que escribieron Woodward y Carl Bernstein.
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'Le pedí a Felt su número de teléfono y me dio la línea directa de su oficina', escribió Woodward, quien explicó que le consideró su amigo y mentor y que mantuvo el contacto con él.
Felt fue promocionado a 'número tres' del FBI en julio de 1971, alrededor de un año antes de la muerte de J. Edgar Hoover - director de la agencia - y de la entrada en las oficinas del Partido Demócrata en el edificio Watergate. Dos meses después, Woodward comenzaría a trabajar en The Washington Post.
El periodista dijo que se dirigió a él después de que Bernstein y él escribieran sobre lo ocurrido en la sede del Comité Nacional Demócrata en este complejo de edificios de Washington.
'Este es el momento en el que el valor de una fuente o un amigo en las agencias de investigación del Gobierno es incalculable', escribió. 'Llamé a Felt al FBI (...) Sería nuestra primera conversación sobre el Watergate', añadió.
Woodward dijo que Felt le contó que el caso del robo en el Watergate iba a 'calentarse' por razones que no podía explicarle, y colgó repentinamente. Pero posteriormente empezó a guiarles en la historia, añadió.
'Felt pensaba que estaba protegiendo a la Oficina al encontrar una manera, por clandestina que fuera, de sacar alguna de la información de las entrevistas y ficheros del FBI para el público, para ayudar a construir la presión política y pública que hiciera responsables a Nixon y su gente'.
'No sentía nada más que desprecio hacia la Casa Blanca de Nixon y sus esfuerzos para manipular la Oficina por razones políticas', explicó
POCO TIEMPO PARA PENSAR EN LOS MOTIVOS
Dada la complejidad de esta historia de continuas primicias, dijo Woodward, había 'poca tendencia o tiempo' para considerar las razones de la fuente. Sí notaba que Felt estaba muy decepcionado por haber sido puenteado en la sucesión de Hoover.
Los intercambios clandestinos comenzaron cuando el periodista fue una noche a la casa del responsable del FBI en las afueras de Virginia tras no poder contactarle por teléfono. 'Dijo que no más llamadas, no más visitas a su casa, se acabó hacerlo a la vista de todos', escribió.
Entonces Felt le explicó cómo seguir estrictas técnicas de contravigilancia para sus reuniones en un garaje en Rosslyn, Virginia, al otro lado del río Potomac, que lo separa de Washington.
Ambos trabajaron en un sistema de notificaciones para cuando quisieran verse. Woodward dijo que hacía señales a Felt con una pequeña bandera roja en un macetero vacío en su balcón. Éste dejaba una señal en el ejemplar del periodista del The New York Times que se le entregaba en su apartamento.
'Cómo se hacía esto, nunca lo supe', dijo el periodista. 'La página 20 estaría señalada con un círculo, y las agujas de un reloj en la parte inferior de la página indicarían la hora a la que sería el encuentro esa noche'.
Woodward explicó que entonces no sabía que en la primera época de Felt en el FBI, durante la Segunda Guerra Mundial, aprendió mucho sobre el espionaje alemán y pasó mucho tiempo durante la guerra vigilando a supuestos agentes soviéticos.


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