Ajena a la situación penitenciaria de su novio, Isabel pantoja continúa su gira por los escenarios españoles; esta vez la cita era en la localidad malagueña de Torremolinos donde la tonadillera cuenta con muchos amigos. A su llegada al auditorio Príncipe de Asturias, la tonadillera, fumando y con gafas de sol, saludó efusivamente a los fans que se agolpaban para verla.
Sin hacer prueba de sonido esta vez, la Pantoja, ya ataviada con esa bata de cola que mueve como nadie, quiso rendir su particular homenaje en el aniversario de su muerte a Francisco Rivera ‘Paquirri’, el que fuera su marido y padre de su hijo Kiko.
La letra de ‘Francisco Alegre y Olé’ ha llegado una vez más hasta el cielo. Sigue recordando a Paquirri en los escenarios y sin embargo evita en todo momento hablar de Julián Muñoz. Isabel sigue llevándose muy mal con la prensa que la sigue a todos y cada uno de sus compromisos profesionales e incluso consiguió despitarla utilizando algunas artimañas con la policía local. Se retuvo a los reporteros para evitar que éstos supieran hacia dónde se dirigía.
Una vez más, la tonadillera más famosa del panorama nacional e internacional se encuentra en paradero desconocido para la prensa.


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