La baloncesto español pasa por un momento delicado.
El pívot norteamericano del TAU Cerámica, Will McDonald fue inscrito en la Supercopa de España como jugador comunitario, en virtud de su matrimonio con un española, excediéndose en el criterio de licencias que se otorgan prioritariamente en función de la nacionalidad (no la de un cónyuge), con la aprobación de la ACB.
Este jugador, que se constituye como el tercero de los tres extracomunicatios que conforman la plantilla vitoriana. El problema, innecesario, ya que el TAU podría haber establecido a este jugador como extracomunitario al no contar con Mickael por la lesión, puede echar por tierra el pacto firmado el pasado 2005 entre ACB, ABP y FEB.
El problema puede derivar en una crisis para la Liga
La FEB, a través de una carta enviada por su presidente, José Luis Sáez, al presidente de la ACB, Eduardo Portela deja claro que, si se rompe el pacto, se hará con todas las consecuencias que conlleva.
Y éstas no son otras que las nueve excepciones de jugadores asimilados perderían esa condición automáticamente y hasta un total de 23 jugadores, que militan actualmente en nuestra Liga procedentes la mayoría de Serbia, Croacia, Bosnia o Turquía, perderían también su condición especial de jugadores del ‘espacio Europa-FIBA’, pasando a ser extracomunitarios.
Esta circunstancia sería fatal para 23 de esos jugadores, que al contar ya sus respectivos equipos con dos extracomunitarios reconocidos perderían su plaza.


La prima de riesgo española llega a los 540 puntos básicos
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
Sigue en directo el amistoso entre España y Corea del Sur
La cripta de Elvis y un vestido de Amy Winehouse salen a subasta
Una familia de Madrid puede perder su casa por un préstamo de 6.000 euros

Rouco: "No es el Estado en el que sostiene a la Iglesia"




¡Sé el primero en hacerlo!