El objetivo de esta red, de titularidad municipal y organización vecinal, es proporcionar a los participantes la opción de intercambiar servicios entre sí sin emplear dinero. Cada persona inscrita pone a disposición de los demás alguna habilidad personal con el fin de canjearla por la de otra persona.
Masajes, intercambios de idiomas, diseño de páginas web o arreglo de ordenadores son algunos de los servicios más solicitados por los vecinos. Con la llegada del verano aumentó también la demanda de otras labores, como cuidar niños o depilar.
El volumen de intercambio actual es de una quincena por semana y la oferta de actividades cada vez es más amplia y variopinta. Hay desde servicio de payasos para fiestas infantiles, hasta globoflexia o asesoría de inmigrantes.
Para inscribirse hay que dirigirse a las asociaciones de vecinos de La Jota, el Arrabal, el Picarral, La Cartuja o Las Fuentes o a la Federación de Barrios de Zaragoza (FABZ).


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