En la primera respuesta del régimen a las protestas de los monjes que comenzaron hace seis días, el ministro para los Asuntos Religiosos, brigadier general Thura Myint Maung, fue citado en la radio estatal diciendo: 'Se adoptarán acciones contra las marchas de protesta de los monjes según la ley si no pueden detenerse mediante enseñanzas religiosas'.
El ministro culpó de las protestas a 'los elementos destructivos que no quieren ver la paz, estabilidad y progreso del país'.
Decenas de miles de personas se unieron a la oleada de monjes budistas que recorrían el lunes la ciudad birmana de Rangún, en la que ha sido la mayor manifestación contra la junta militar gobernante desde que esta aplastó unas protestas estudiantiles.
'Estoy muy emocionada y francamente también preocupada', dijo una profesora mientras veía la masiva muestra de oposición a 45 años de mandato militar, que ha empobrecido Myanmar, una nación de 53 millones de habitantes.
En la ciudad costera de Sittwe, en el noroeste de la antigua Birmania, sus habitantes dijeron que parecía que sus más de 100.000 habitantes estaban marchando junto a los monjes.
'Nunca en mi vida había visto una multitud tan grande. Ha salido toda la ciudad', dijo uno.
En Rangún, cinco columnas de monjes, con sus túnicas marrones - una de ellas con una longitud de más de un kilómetro - recorrió la distancia entre la Pagoda Shwedagon, el templo más sagrado de este país profundamente budista, y el centro de la ciudad, donde miles de personas atiborraron cinco calles.
'La gente unió sus brazos alrededor de los monjes. Aplaudían y vitoreaban', explicó un testigo del sexto día de manifestaciones de los monjes, algunos de los cuales llevan pancartas pidiendo 'Mejores condiciones de vida' y 'Liberación de los presos políticos', o 'Que los deseos de la gente se cumplan'.
Tras rezar en la pagoda Sule, en el principal distrito empresarial, la multitud, de unas 100.000 personas, fue a otra pagoda y se dispersó pacíficamente.
Por primera vez, entre los manifestantes había diputados elegidos en 1990 por la Liga Nacional para la Democracia (NLD, por sus siglas en inglés), dos días después de la dramática aparición de apoyo a los monjes de la líder del NLD, la Premio Nobel Aung San Suu Kyi, que está en arresto domiciliario.
Lo que comenzó en agosto como una demostración de ira por los elevados aumentos del precio de los combustibles se ha convertido en un movimiento más amplio contra los generales, y un grupo de monjes ha pedido protestas masivas pacíficas hasta que caiga la junta.


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