«Esto es de vergüenza» gritan las señoras mayores cuando ven aparecer, pasadas las 14 horas, a 20 minutos. Muchas llevan desde las siete de la mañana haciendo cola y aguantando un sol de justicia para apuntarse a los 80 talleres del Distrito Nervión: yoga, taichi, teatro, encaje, fotografía digital, inglés... Ayer se abrió el plazo.
«Nos tratan como animales. Nadie nos informa. Es un desastre», se queja una vecina. No es la única que está indignada.
Mercedes, que quiere apuntarse a pintura al óleo, dice que es «una falta de respeto». Gabriel, futuro alumno de baile de salón, denuncia que es «denigrante, una estafa». Juana, de informática, critica que dejen rellenar hasta diez solicitudes.
Dentro del centro cívico La Buhaira, Inmaculada Acebedo, subdirectora del Distrito, aguanta las críticas y recuerda que hasta el 27 de septiembre no acaba el plazo.




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