La Policía ha detenido a 17 personas y han imputado a una más como supuestos integrantes de una red que estafó cerca de un millón de euros mediante la venta de contratos falsos de trabajo a inmigrantes que pretendían regularizar su situación en España.
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano, informó hoy en rueda de prensa del desarrollo de la Operación Berza, desarrollada de forma conjunta por la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía.
Los responsables de la gestoría utilizaban a dos "captadores" y también ofrecían sus servicios a inmigrantes que ya residían en la provincia y que querían traer a España a sus familiares.
También llegaron a vender a los inmigrantes períodos de cotización a la Seguridad Social que permitieron a los inmigrantes renovar sus permisos de trabajo.
Los inmigrantes pagaban entre 4.000 y 5.000 euros por sus contratos, aunque en ocasiones había descuentos dependiendo de cuantas personas tramitaran su solicitud a través de la gestoría.
Dieciséis de los detenidos están acusados de delitos contra los trabajadores, contra las personas extranjeras y estafa y el otro arrestado está acusado de infringir la ley de extranjería.




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