Cuenta el diario Marca, citando al diario News of The World, que la policía británica ha desbaratado los planes de una banda de delincuentes de Europa del Este que pretendía secuestrar a Tea, la hija de dos años de Thierry Henry, nuevo jugador del Barcelona.
Nada más conocer la noticia, Henry ha contratado los servicios de una compañía de seguridad privada para que cuiden de su hija y de su ex mujer, que residen en Inglaterra.
La banda, que posiblemente era de rumanos, habría tomado la decisión de dar el golpe al conocer los ingresos que el jugador francés percibirá en el Barcelona, estimado en unos diez millones de euros anuales, entre salario y publicidad.
Esta noticia ha causado un gran impacto en el Barça, que ya ha vivido casos similares como el secuestro del padre de Romario y el caso del secuestro de Quini.


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