Los ciudadanos acudían poco a poco a los colegios electorales adornados con carteles del presidente, Hosni Mubarak, para decir 'Sí' o 'No' al cambio constitucional que sustituiría el viejo sistema de los referendos presidenciales con un único candidato escogido por el Parlamento.
2
Fotos
La policía detuvo a unos 30 miembros de cuatro grupos que piden el boicot, incluyendo 10 del movimiento de protesta Kefaya (Basta), que intentó manifestarse en el centro de El Cairo.
Al igual que ha ocurrido en otras de sus protestas, numerosos simpatizantes de Mubarak se reunieron en el mismo lugar para ahogar a la oposición con sus cánticos de 'No es suficiente' y 'Sí a Mubarak'. La policía rodeó al grupo Kefaya mientras permitía libertad de movimientos a los partidarios del presidente.
Las agrupaciones opositoras llevan pidiendo reformas desde hace mucho tiempo, pero dicen que las condiciones establecidas en el Artículo 76 de la Constitución que se quiere cambiar sólo asegurarán el cargo que Mubarak ostenta desde 1981 para su Partido Nacional Democrático (NDP, por sus siglas en inglés).
Los partidos políticos reconocidos podrán presentar candidatos en las elecciones presidenciales que se celebrarán en septiembre, pero en los siguientes comicios deberán obtener al menos el cinco por ciento de los escaños en ambas cámaras del Parlamento - una condición que en la actualidad no cumple ninguno de ellos.
La Hermandad Musulmana, que no tiene reconocimiento legal pero que es la fuerza opositora de mayor tamaño y más organizada, afirma que el objetivo del endurecimiento de las condiciones para los independientes es evitar que el movimiento islamista presente un candidato.
UNA POSITIVA SEÑAL DE REFORMAS, DICE EEUU
Washington ha saludado los cambios como una señal de las reformas positivas en el país más poblado del mundo árabe.
Mubarak, de 77 años, no ha anunciado todavía si se presentará para un quinto mandato de seis años en septiembre, pero la opinión mayoritaria es que así lo hará porque no tiene ningún sucesor obvio.
El efecto del boicot entre los 30 millones de habitantes que pueden votar será difícil de calibrar, puesto que muchos egipcios ni siquiera se toman la molestia de acudir a las urnas, aunque los medios oficiales y las autoridades gubernamentales se esforzaron en persuadirles.
Un joven tendero, que no quiso ser nombrado, dijo: 'Nadie está interesado realmente en la política. Todos saben que nada va a cambiar. Los únicos que votarán serán los funcionarios'.
Las empresas estatales, que emplean a millones de personas, suelen dar el día libre cuando hay elecciones, y utilizan los autobuses de las compañías para llevar a sus empleados a votar.
/Por Edmund Blair/


El Gobierno: "El balón está en el tejado de Gibraltar y los pescadores"
Reconstruyen la revolucionaria casa anticrisis de Prouvé
La baronesa Thyssen subastará un cuadro de Constable
Cristiano: "Tengo confianza en pasar la primera fase"
China impone un 'carné por puntos' en su Twitter
Quince muertos por un nuevo terremoto en Italia
Charlize Theron, "confundida" con su visita a 'El hormiguero'
David Hasselhoff, dolido: "Me dijeron que yo era el Nick Fury definitivo"
¡Sé el primero en hacerlo!