Agentes de la Policía Local de Águilas procedieron hoy a la destrucción de unos 150 ciclomotores que tenían confiscados en el depósito municipal desde hace más de un año.
Así, éstos y otros vehículos fueron requisados por los agentes durante los años 2005 y 2006, volviendo algunos de ellos a entrar en circulación tras haber cumplido sus dueños todos los requisitos legales necesarios para ello.
El motivo por el que dichos ciclomotores fueron retirados se debe a que no cumplieron las leyes reglamentarias, no tenían la documentación necesaria, y habían sufrido algún tipo de variación o trucaje en el motor o el tubo de escape con la consiguiente molestia que esta contaminación acústica produce a los ciudadanos de la localidad.
De este modo, el funcionamiento que la Policía Local lleva a cabo hasta proceder a la destrucción consiste, primeramente, en la intervención del vehículo a través de los diferentes controles que se realizan a lo largo del año.
Posteriormente, trascurren unos dos o tres meses a espera de que su propietario lo reclame y finalizado este periodo, se envía a los dueños una notificación escrita con las carencias de su ciclomotor, advirtiéndoles que debe ponerlo es condiciones óptimas.
De este modo, si tras un período aproximado de dos meses los conductores no han realizado dicho procedimiento, comienza a tramitarse por parte del ingeniero técnico municipal el expediente de declaración de "residuo sólido urbano", tras el cual se procede a su destrucción definitiva.


La prima de riesgo española llega a los 540 puntos básicos
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
El Primavera Sound arranca con Black Lips y más conciertos gratuitos
Lampard podría perderse la Eurocopa por lesión
"Que los gestores de Bankia comparezcan en la Cámara"


¡Sé el primero en hacerlo!