Vanessa le pone el chupe a Patricia. Ésta le coge la mano y sonríe. Ambas nacieron el 16 de marzo y van en silla de ruedas. No es lo único que comparten. La mayor, de 25 años, conocida como ‘la niña de cristal’, viajó ayer desde Madrid a Sevilla con su madre, Margarita García, para pedir a la sociedad que ayude económicamente a esta niña sevillana de Alcosa con ‘estómago de cristal’.
Patricia, de 10 años, pesa 15 kilos. La enfermedad neurológica que padece le provoca rechazo a la comida. «Desde que nació, le daba de comer y lloraba. Le quemaba la comida. Su estómago es inmaduro», explica su madre, Rosario. Sufre pérdida de peso, fiebre, olor corporal intenso, problemas de vista, oído, movilidad y desviación de la columna. No anda y va todo el día gateando.
Sus padres y la fundación que preside Vanessa piden dinero para pagar los 5.000 euros que les ha costado adaptar el baño de su casa. «Era tan chico que la bañábamos en un barreño», dice la madre. «La Junta nos denegó tres veces la ayuda. La última vez nos dijeron que habían perdido el expediente», dice Margarita. Tampoco apareció ayer cuando 20 minutos preguntó por el caso.
Patricia visita desde hace tres meses a un acupuntor en Madrid. Con el nuevo tratamiento ha engordado un kilo y medio, pero los gastos suben. «No es suficiente con la paga de 288 euros que recibe cada seis meses y los 900 de su padre», dice su madre. Más información, en www.fundacionvanesa.com.


Todos se lavan las manos en el 'caso Bankia'
Un museo deja que el público sea el comisario de una exposición
Cayetano Rivera, un guapo de pura cepa
Una nueva técnica podría multiplicar por 10 la velocidad de transmisión de datos
Detenidos en Francia dos etarras: uno es el Nº 1 de la banda
Encuentran muerto al excampeón del mundo Johnny Tapia
Los wombats de Australia mueren por desnutrición
Krahe es juzgado hoy por 'cómo cocinar a un Cristo'
¡Sé el primero en hacerlo!