El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, se reunieron hoy por primera vez en seis meses, en un encuentro bastante más productivo que el anterior del pasado enero, que tuvo lugar después de que ETA pusiera una bomba en Barajas.
'En la lucha contra el terrorismo, la discrepancia no puede ser instrumentalizada para que los terroristas se beneficien (...) en eso vamos a trabajar y en eso creo que se ha dado un paso muy importante con esta reunión', dijo el lunes la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, al informar a la prensa del contenido de la entrevista.
Durante una hora y tres cuartos ambos líderes, que se saludaron con frialdad al no bajar Zapatero las escaleras para recibir a su invitado, abordaron la promesa de ETA de retomar su actividad 'en todos los frentes' tras romper el alto el fuego permanente declarado en marzo de 2006.
Zapatero ha ofrecido a Rajoy mantener y reforzar el dialogo bilateral permanente entre ambos y entre el Gobierno y la oposición, así como reuniones del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, con los representantes de todas las fuerzas políticas democráticas para informar, compartir y buscar la unidad.
El propio Rubalcaba informó por la tarde tras reunirse con el consejero vasco de Interior, Javier Balza, que Zapatero, se reunirá el miércoles con los grupos parlamentarios, a quienes informará de las características de la política antiterrorista puesta en marcha tras la ruptura de la tregua.
Rajoy declaró a su salida de la reunión que su postura respecto a ETA no había variado tras la ruptura de la tregua: ofrece su apoyo al Ejecutivo para derrotar a la banda armada pero no para negociar.
'No es hora de reproches, ni de hablar de la credibilidad del presidente del Gobierno (...) Lo que importa hoy es que los españoles hemos sido amenazados y toca actuar, porque por encima de todo está nuestra seguridad y derecho a vivir libre de amenazas y coacciones', declaró en rueda de prensa el dirigente del PP.
APOYO SIN CONDICIONES
Rajoy matizó que no había puesto condiciones al presidente, aunque sí le había comentado que sería importante ilegalizar Acción Nacionalista Vasca (ANV) para evitar que 'Batasuna esté presente en los ayuntamientos' y le expresó su preocupación por la situación postelectoral en Navarra y en el País Vasco, en concreto en la Diputación de Álava, donde ANV quiere evitar que gobierne el PP.
De la Vega indicó que el asunto de Navarra y Vitoria se dirimirá en el ámbito correspondiente y que el Gobierno está convencido de que se adoptarán decisiones 'pensando en el interés de los navarros y de los alaveses, en el interés de los españoles'.
/Por Emma Pinedo/

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