Miércoles, 10/02/10. Actualizado hace 1 minuto
Haz de 20minutos.es tu página de inicio | 509.117 lectores diarios (OJD diciembre 2009)
En el tercer día de su primera visita a América en dos años de pontificado, Benedicto XVI canonizó en una misa al aire libre a un sacerdote franciscano como primer santo nacido en Brasil, medida que busca reforzar la fe católica en un país que asiste a una agresiva evangelización de grupos pentecostales.
'Es preciso decir no a aquellos medios de comunicación social que ridiculizan la santidad del matrimonio y la virginidad antes del casamiento', dijo el Papa ovacionado por la multitud.
'El mundo precisa de vidas limpias, de almas claras, de inteligencias simples que rechacen ser consideradas criaturas objeto de placer', agregó.
Joseph Ratzinger, de 80 años, llegó en el papamóvil al inmenso predio del aeropuerto municipal Campo de Marte, donde un cielo claro brilló en una ceremonia colorida por las miles de banderas vaticanas y latinoamericanas que agitaban los asistentes mientras un coro de 1.200 voces entonó cantos litúrgicos.
Tras canonizar al venerado fray Galvao, quien vivió en Sao Paulo entre los siglos XVIII y XIX ayudando a pobres y enfermos, el Papa inició su homilía en portugués sentado en un amplio escenario blanco precedido por una imponente cruz.
Desde allí reiteró su férrea visión sobre el mundo contemporáneo, al que describió como contaminado por la búsqueda del placer egoísta como fin supremo.
Al referirse a quienes se mofan de los preceptos vaticanos sobre la fidelidad conyugal y la castidad prematrimonial, el líder de la Iglesia Católica indicó que 'la devoción mariana es garantía cierta de protección maternal y de amparo en la hora de la tentación'.
En Brasil, un país visto como liberal respecto al sexo pero donde vive la mayor población católica del mundo, el Papa viene haciendo una defensa de un catolicismo integrista pregonando valores 'radicalmente cristianos'.
Su viaje es considerado un esfuerzo para revitalizar la Iglesia Católica en Brasil, donde ha perdido fieles e influencia desde la democratización en 1985 y la propagación del sida, que el Gobierno combate con planes que incluyen la distribución masiva y gratuita de condones.
Al hablar luego ante obispos brasileños, Benedicto XVI pidió una ofensiva evangelizadora que enfrente la acción de sectas y 'embestidas' de no creyentes, en un franco abordaje al problema del éxodo de fieles.
También defendió el celibato sacerdotal, llamó 'heridas' al divorcio y a las uniones libres y recomendó vigilancia espiritual para evitar 'el riesgo de desvíos en el campo de la sexualidad'.
Al llegar al país el miércoles, el Papa fustigó a los políticos que apoyan la legalización del aborto y respaldó su excomunión. Luego, al hablar al día siguiente a más de 35.000 jóvenes en un estadio de fútbol, realzó valores como la castidad antes del matrimonio.
/Por Guido Nejamkis y Damián Wroclavsky/. *.
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