El vigilante, que se encuentra en la misma puerta de entrada, está cansado de tener que aguantar los olores «tan fuertes» que desprenden los propios contenedores. Este guarda jurado, Enrique Acera, comenta: «Tengo que encerrarme en la caseta y cerrar las ventanas. Los contenedores no los limpian y la basura, al acumularse, también genera un olor de muerte».
Fuentes del Consistorio de Albal han contestado: «La basura se recoge todos lo
días y se limpian dos veces a la semana los cubos. Es cuestión de educación por parte de todos».

Rajoy niega un rescate de la UE a la banca española
Internet Explorer sigue siendo el navegador líder
Florentino: "Hemos nacido para la victoria"
Tui, patrimonio medieval en el Bajo Miño
Calcio sí, pero con moderación
Madrid estudia cerrar el metro a las 0.00 horas para ahorrar
Juicio a una cuidadora acusada de sedar a bebés en Vigo
Muere una mujer al saltar en paracaídas en Toledo
¡Sé el primero en hacerlo!