Una hora después del cierre de los centros electorales, un calmado y autocontrolado Sarkozy se comprometió a representar a toda la nación para sanar las divisiones de una amarga campaña electoral, y elogió a su derrotada oponente.
También se acercó a Estados Unidos, que tiene relaciones distantes con Francia desde la invasión a Irak en 2003, y a sus socios de la Unión Europea, señalando que haría de la lucha contra el calentamiento global una prioridad.
'A todos aquellos franceses que no votaron por mí, quiero decirles que más allá de las batallas políticas, más allá de las diferencias de opinión, para mí sólo existe una Francia', aseguró ante sus partidarios.
Con la totalidad de los votos contabilizados, Sarkozy alcanzó la victoria con el 53,06 por ciento de las preferencias, ante el 46,94 por ciento obtenido por Royal. La participación superó el 83 por ciento.
Royal, con su tradicional sonrisa levemente desvanecida, reconoció su derrota de inmediato. 'El sufragio universal ha hablado. Le deseo lo mejor al próximo presidente de la república en el cumplimiento de su misión al servicio de todo el pueblo francés', indicó.
Pese a que los sondeos de opinión sugirieron con regularidad que los votantes preferían a Royal, que buscaba convertirse en la primera presidenta de Francia, mostraban a Sarkozy como un líder más competente con un programa económico convincente.
Sarkozy, hijo de un inmigrante húngaro, se presentó a sí mismo como un 'candidato de trabajo', y prometió flexibilizar las 35 horas laborales a la semana, reducir impuestos y luchar contra el desempleo.
ENFRENTAMIENTOS CON LA POLICIA
Paralelamente a las celebraciones, grupos de jóvenes se enfrentaron con la policía en París y Lyon, y fuerzas de seguridad dispararon gases lacrimógenos contra unos 2.000 manifestantes que protestaban en la capital francesa por el triunfo del candidato derechista.
Periodistas de Reuters vieron a jóvenes enmascarados lanzando botellas, piedras y otros objetos a la policía, que respondió lanzando gases lacrimógenos y al menos un potente chorro de agua en la Plaza de la Bastilla en París, un lugar asociado con protestas de izquierda.
Cuatro policías y un civil resultaron heridos, dijo la policía.
En la segunda ciudad más grande de Francia, Lyon, los manifestantes protagonizaron escaramuzas con la policía en la principal plaza de la ciudad, donde la fuerza repelió también a los manifestantes con gases lacrimógenos.
Los críticos de Sarkozy han dicho que su triunfo podría aumentar las tensiones en los barrios pobres y multiraciales de los suburbios que rodean a las principales ciudades francesas.
Se espera que Sarkozy asuma el poder el 16 ó 17 de mayo, con lo que se convertiría en el primer presidente francés nacido después de la Segunda Guerra Mundial. Sucederá a Jacques Chirac, de 74 años, quien se retira de Gobierno después de dos legislaturas.
El mandatario es elegido por un período de 5 años, es comandante en jefe de las fuerzas armadas, nomina al primer ministro, tiene el derecho de disolver la Asamblea Nacional y es responsable de las políticas de Defensa y del Exterior.
/Por Crispian Balmer/. *.




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