Tras atracar una sucursal del BBVA en el número 34 de la calle de Cartagena, pegaron al cristal de la puerta una supuesta granada que resultó ser un spray con insecticida para mosquitos. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía tuvieron que acordonar la zona mientras los técnicos de desactivación de explosivos comprobaban, a las 11.30, que se trataba de una «granada mala».
Suena de risa, pero nunca esta de mas las precauciones que en San Sebastian o donosti pusieron una bombita en un "cochecito de juguete!" abandonado en un bar que exploto y mato a una mujer e hirio a un niño. Cuidado entonces con cualquier bulto sospechoso por raro o estrambotico que parezca, mejor perder el tiempo que lamentar daños mayores.
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