Un preso vizcaíno que cumplía condena en Nanclares de Oca (Vizcaya) aprovechó un permiso carcelario para escapar junto a su hijo de un año y medio, a pesar de que iba a ser puesto en libertad tan sólo cuatro días después.
Según confirmaron a este diario fuentes de la subdelegación del Gobierno y de la Prisión de Nanclares, el preso, Paulino Enrique Gómez, de 49 años, aprovechó un permiso de tres días concedido el pasado día 15 para recoger a su hijo, que reside junto a sus abuelos en la localidad vizcaína de Berango, y escapar.
A pesar de que los abuelos han interpuesto una denuncia por desaparición, la custodia legal de la criatura corresponde al padre, de manera que no se trata de un secuestro.
Sin embargo, lo curioso del suceso radica en que el preso, que cumplía una condena de ocho meses de prisión por falsificación y uno más por robo, iba a recibir la licencia tan sólo cuatro días después de finalizar su permiso, el pasado día 22.
Fue precisamente durante su último permiso cuando el preso aprovechó para recoger a su hijo de la casa de sus abuelos y desaparecer sin dejar rastro. Tan sólo varias llamadas de teléfono han permitido a los abuelos conocer de primera mano que el niño se encuentra en buen estado.
El día que abandonó el penal, Paulino Enrique Gómez se puso en contacto con los abuelos del niño para salir a dar un paseo con él, a pesar de las reticencias del matrimonio, que hace ya cuatro semanas iniciaron los trámites para solicitar su custodia.

Mueren 19 personas tras un incendio en Catar
Djokovic y Federer pasan a segunda ronda en Roland Garros
Máximo histórico de la prima de riesgo española: 511 puntos
El Gobierno no pedirá cobrar a la Iglesia el IBI
La prensa británica sobre Pastora Soler: "Parece estreñida"
Consejos para poner aire acondicionado en casa
El fotógrafo que dormía de día para aprender a 'mirar'
Isabel Pantoja: "Yo no voy a ir a prisión"



¡Sé el primero en hacerlo!