Tampoco es aconsejable desprenderse de ellos para ganar espacio. Ni tus amigos ni las bibliotecas a las que los regales los apreciarán como tú y nunca sabes cuándo te podrán hacer falta o desearás tenerlos de nuevo.
Algunos consejos
Clasificación: Lo más práctico es dividirlos por géneros. Esto facilita su búsqueda y denota una mente organizada. Si tienes muchas novelas, por ejemplo, organízalas por nacionalidades.
Colocación: Cada libro es único. En contra de la costumbre, no se deben poner juntos los de una misma colección, a no ser que sea una enciclopedia. Esto da la impresión de que se han adquirido más por su formato que por su contenido. Siempre es más bonita la variedad.
Problemas de espacio: Aparte de la doble fila, el mejor procedimiento para ahorrar sitio es colocar los volúmenes horizontalmente, unos encima de otros. Las ventajas son varias: caben más, se deterioran menos y es más fácil leer sus títulos.
Estética: Los libros son decorativos, por ello pueden estar en cualquier lugar del hogar sin desentonar ni dar impresión de desorden.
Naturalidad: No deben parecer extraños en casa. Es normal tenerlos en la cama, si los estamos leyendo. Por el contrario, un gran libro gráfico sobre la mesa de centro de la salita resulta forzado.

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