Ramiro López trabajo como picador en la mina Conchita durante 18 años, hasta que se cerró en septiembre de 2004. Es hermano del testigo anterior.
Según ha narrado el testigo, coincidió con Suárez Trashorras que trabajó como ayudante, asegurando que tenía el mismo acceso a los explosivos y detonadores que el resto de trabajadores.
Los explosivos al aire
"Nosotros cogíamos los explosivos (...) las llaves nos la daba Emilio Llano Álvarez al primero que se había cambiado", ha asegurado el testigo.
No había ningún control sobre los detonadores o los explosivos
El testigo ha relato que en ese llavero también estaban las llaves para coger los detonadores: "Nosotros cogíamos los detonadores, y luego el explosivo subía por los cables al primer nivel."
"No había ningún control sobre los detonadores o los explosivos", ha asegurado el testigo, matizando que el vigilante, Emilio Llano, les preguntaba cuánto habían cogido.
"En la nómina venía anotado cuanto habíamos gastado. Nosotros decíamos al vigilante lo que consumíamos y luego ellos lo ponían en la nómina", ha afirmado el minero.
Sin vigilancia por la tarde ni los fines de semana
Yo no vi vigilancia por la tarde cuando nos íbamos
"Yo no vi vigilancia por la tarde cuando nos íbamos (...) y en fin de semana no había ninguna vigilancia", ha asegurado el testigo.
"Control de los explosivos, se anotaba y devolvíamos los explosivos y detonadores restantes", ha asegurado el testigo a preguntas de la fiscal, asegurando que la seguridad cambió a partir de junio de 2004, "cuando se detuvo alguna gente", expresión usada por la fiscal Olga Sánchez.


Detenidos en Francia dos etarras: uno es el Nº 1 de la banda
El Deportivo de la Coruña gana al Huesca y asciende a Primera División
Disparos al aire para detener a un mantero en Lavapiés
Michael Haneke gana la Palma de Oro del Festival de Cannes con 'Amour'
Iker Casillas cuelga una foto de Carbonero de bebé y pregunta: "¿Quién es este bichito?"
Núñez Feijóo afirma que "darle comida y hacerle la cama a un paciente no es Sanidad"
Crece la condena internacional a la masacre en Hula
Las redes sociales comienzan a ganar la partida al currículum vitae



¡Sé el primero en hacerlo!