Consejos para superar el miedo a hablar en público

  • Hablar en público para muchos es algo más que una situación estresante, es una fobia muy común que puede provocar una experiencia paralizante.
  • Conocer el tema, visualizar el éxito o practicar con antelación, son algunos de los consejos de la Clínica Mayo para ayudar a superar esta situación.
  • Las personas con una mayor afectación que padecen ansiedad en otras situaciones sociales podrían sufrir fobia social.
Imagen de un micrófono.
Imagen de un micrófono.
FLICKR / Esparta Palma
Imagen de un micrófono.

¿Quién no se ha puesto nervioso cuando le ha tocado hablar ante una clase, un tribunal, en una entrevista de trabajo o al ir a dar un discurso?. Para algunos esa situación se convierte en algo más que un momento estresante.

El miedo a hablar en público es una fobia muy común denominada glosofobia, señalan desde la Clínica Mayo. Este miedo puede ir desde un ligero nerviosismo a una experiencia paralizante y de pánico, añaden.

Los especialistas de la clínica estadounidense exponen una serie de consejos en su web para superar esta fobia y allanar el paso de esta experiencia:

  • Conoce tu tema: cuanto mejor conozcas aquello de lo que vas a hablar y cuanto más te preocupes por estos aspectos, menos probable será que te equivoques o pierdas el hilo en la exposición. Si te pierdes, si sabes de lo que estás hablando seguro que podrás retomar el discurso. Tómate algún tiempo para tener en cuenta que podrían preguntarte aquellos que te escuchan y prepara las respuestas.
  • Organízate: con tiempo, planifica con cuidado la información que quieres presentar, incluyendo ayudas visuales o auditivas. Cuanto más organizado estés, menos nervioso te podrás. Utiliza un esquema en una pequeña tarjeta para mantener el orden de tu exposición. Si es posible, acude por anticipado al lugar en el que hablarás y revisa los sistemas de audio y vídeo disponibles antes de la presentación.
  • Práctica una y otra vez: practica tu presentación completa varias veces. Hazlo para unos amigos con los que te sientas cómodo y pídeles que te den su opinión. También puedes grabarte con una vídeo-cámara y ver cómo puedes mejorar.
  • Visualiza tu éxito: imagina que tu presentación irá bien. Los pensamientos positivos pueden disminuir parte de tu visión negativa sobre tu actuación social y liberar algo de ansiedad.
  • Prueba con la respiración profunda: ayuda a aportar calma a la situación. Toma una o dos respiraciones lentas y profundas antes de situarte en el lugar de exposición y durante el discurso.
  • Céntrate en tu material y no en la audiencia: las personas suelen prestar atención a la información nueva y no a cómo se presenta. Tu público puede no notar tu nerviosismo pero si lo hace puede incluso simpatizar contigo y ayudarte a que tu presentación sea un éxito.
  • No temas la existencia de silencios: si pierdes el hilo de lo que estás contando o comienzas a sentirte nervioso y te quedas en blanco, te puede dar la sensación de que ha pasado una eternidad. Pero en realidad, es probable que hayan sido unos pocos segundos. Podrías aprovechar estos breves instantes para realizar unas pocas respiraciones profundas.
  • Reconoce tu éxito: después de tu discurso o presentación, felicítate porque aunque no te haya salido a la perfección seguro que eres más crítico contigo mismo que aquellos que te han escuchado. Todo el mundo se equivoca durante los discursos o presentaciones. Los errores pueden además proporcionarte pistas sobre cuáles son tus puntos a mejorar.
  • Consigue apoyos: seguro que puedes encontrar a amigos o colegas de trabajo que se encuentran en una situación parecida. Podéis ayudaros mutuamente o animaros a participar juntos en algún taller o curso para superar estos miedos.
  • Consulta con tu médico: tu médico de cabecera puede prescribirte algún fármaco calmante que puedas tomar antes de hablar. Si es este el caso, pruébalo antes de que te encuentres en situación para ver cómo te afecta.

Fobia social

El nerviosismo o la ansiedad en ciertas situaciones es normal y hablar en público no es una excepción. Otros ejemplos similares son el miedo al escenario, la ansiedad en los exámenes o el bloqueo del escritor. Sin embargo, las personas con una mayor afectación que padecen ansiedad en otras situaciones sociales podrían sufrir fobia social y requerir tratamiento con fármacos, psicoterapia o una combinación de ambos, concluyen desde la Clínica Mayo.

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