En algunos países, especialmente escandinavos, se tiene la sensación de no tener suficiente información sobre los
GMO.
'En temas medioambientales específicos, los ciudadanos europeos tienen la clara sensación de no tener información relativa a nuevos usos medioambientales como (...) el uso de organismos modificados genéticamente en la agricultura', dijo la encuesta, llevada a cabo por una organización de estudios de mercado a petición de la Comisión Europea.
La encuesta se llevó a cabo a finales de 2004 y se entrevistó a unas 25.000 personas residentes en los 25 países miembros de la UE.
Actualmente en Europa sólo existen unos pocos cultivos transgénicos, la mayoría de maíz, que se modifican habitualmente para sean resistentes a los insectos y a otras plagas, así como a los herbicidas.
Recientemente se ha estado aprobando importaciones de nuevos tipos de comida transgénica, algunos para el consumo humano y otros para alimentar al ganado, después de que la UE levantase el año pasado el bloqueo de seis años a este tipo de productos.
Menos de un cuarto de los europeos dijeron estar preocupados por las consecuencias medioambientales del uso de los productos transgénicos en la agricultura, frente al 47 por ciento que se mostró preocupado por la contaminación del agua y el 45 por ciento que dijo importarle el cambio climático.
Los mayores porcentajes de preocupación por los cultivos y alimentos transgénicos procedieron de Grecia y Austria, ambos con un 43 por ciento. En cambio, Malta fue el país que menos preocupación mostró con sólo un 12 por ciento, precedida por Finlandia con un 14 por ciento.
Los grupos ecologistas dieron la bienvenida a los resultados de la encuesta, alegando que la Comisión debería reconocer el escepticismo de los consumidores respecto a los alimentos y cultivos transgénicos.
'Estos resultados muestran claramente que la obstinación de la Comisión de forzar la introducción de productos transgénicos en el mercado y en los cultivos es mayoritariamente condenado por la población de la UE', dijo Eric Gall, miembro de la unidad europea de Greenpeace Internacional.
/Por Jeremy Smith/

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