Fue a hacerse una liposucción, pero no superó el postoperatorio. Una vecina de Castellón, de 50 años, se ha convertido en la tercera víctima de las operaciones de estética en lo que llevamos de año, tras las dos muertes en una clínica de Barcelona (una de esas pacientes también era de Castellón).
La mujer ingresó el pasado 13 de enero en el hospital privado Rey Don Jaime de Castellón, ya que la firma estética contratada, Dorsia, no realiza las intervenciones quirúrgicas en centros propios, sino que alquila los quirófanos a otras firmas.
Dos días después, falleció en la UCI. Según fuentes de Dorsia, la paciente murió en ese hospital tras operarse «bajo la supervisión de un especialista en cirugía plástica», pero no pudo superar el postoperatorio.
Además, asegura que, «hechas todas las investigaciones oficiales pertinentes», del informe del médico forense de Castellón se desprende «que no existe negligencia médica».
La Conselleria de Sanidad aseguraba ayer por la tarde que desconocía el caso, y que no le constaba denuncia alguna. Nisa, la empresa propietaria del hospital Rey Don Jaime de Castellón, no quiso pronunciarse sobre el caso.

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