Antes sólo cantaban el Aleluya; desde septiembre, el 90% de los feligreses de la parroquia barcelonesa de Sant Paulí de Nola, en el distrito de Sants-Montjuïc, interpretan todos a una las más de 200 canciones que proyecta un karaoke.
Éste no es el único caso que hay en Barcelona, también en la parroquia de Sant Joan Bosco, en la avenida Meridiana, se hace servir un sistema similar.
Letras enormes
Los parroquianos leen las letras desemesuradamente grandes que hay en una pantalla instalada encima del altar. Hace cerca de 6x4 metros y costó más de 2.700 euros.
"Si antes cantaba el 50% de los feligreses, ahora lo hacen más del 90%", afirma riendo el rector.
Insiste en que "la pantalla es un elemento auxiliar porque sino puede distraer a la gente".
Cada canción, un diseño
Con un proyector digital, un PC portátil, dos altavoces y una pantalla de medidas propias de un cine, la parroquia de Sant Paulí de Nola ha creado un karaoke.
Uno de ellos, José Luis Casado, explica que "cada canción se trata con un diseño diferente y, algunas veces, se acompaña con paisajes".
"Los jóvenes dicen que ya está bien que la Iglesia se modernice",afirma el rector.

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