Pakistán se encuentra en alerta de seguridad tras estos ataques, que las autoridades de los servicios de información relacionan con grupos que operan en áreas tribales, consideradas como zonas de apoyo al movimiento talibán y los fundamentalistas relacionados con Al Qaeda.
La policía ha detenido a varias personas esta semana, incluyendo a dos grupos de atacantes suicidas capturados en el sur del país.
La bomba explotó mientras el tribunal estaba celebrando una sesión, y la policía de la capital de la provincia de Baluchistán confirmó que un alto juez y seis abogados estaban entre los fallecidos.
Al menos 25 personas más resultaron heridas, y el jefe de policía Rahu Khan Brohi dijo a Reuters que seis de ellos están en estado crítico.
'De acuerdo con nuestros informes, un hombre entró en el tribunal y se inmoló. Encontraron una cabeza', dijo el ministro jefe de Baluchistán, Jam Mohammad Yousuf. 'Podría ser una continuación de lo que está ocurriendo en otras partes del país'.
La oleada de atentados suicidas se ha producido tras un ataque aéreo del Ejército sobre una base de fundamentalistas en Waziristán a mediados de enero.
Desde entonces, unas 45 personas han muerto en los atentados, con los que los fundamentalistas pretenden debilitar al Gobierno del presidente Pervez Musharraf y su determinación de enfrentarse a los talibanes, Al Qaeda y sus aliados.
ALIADOS DE AL QAEDA
Los dos equipos de atacantes suicidas fueron arrestados en la provincia de Sindh, en el sur del país, y fueron identificados por la policía como facciones del Lashkar e Jhangvi, un grupo fundamentalista musulmán suní vinculado con Al Qaeda.
Un grupo de tres radicales fue capturado después de un enfrentamiento en Karachi, también en el sur, mientras otros tres fueron detenidos por la noche cuando subían a un tren en Sukkur, 515 kilómetros (321 millas) al noreste de la ciudad portuaria.
La policía dijo que estos dos grupos planeaban atacar a la minoría chií de Pakistán al final del mes sagrado de Muharram, que termina la primera semana de marzo.
El jueves, dos miembros del Laskar e Jhangvi fueron detenidos en Rawalpindi, un pueblo próximo a Islamabad.
La policía comenzó a detener e interrogar a los conductores en los controles establecidos en las carreteras de Islamabad, y las embajadas extranjeras han informado a su personal que limite sus desplazamientos por la capital.
Las autoridades no están seguras de si el atentado del sábado ha sido llevado a cabo por los talibanes o por militantes de la etnia baluch que piden más autonomía.
Se cree que los líderes talibanes operan en los alrededores de Quetta y en la ciudad misma, capital de la provincia de Baluchistán, pese a que Pakistán constantemente niega su presencia. Estados Unidos, su principal aliado, así como su vecino Afganistán le están presionando para que acabe con los santuarios de los talibanes.
/Por Gul Yusafzai/

El grupo de Bankia admite pérdidas de 3.318 millones en 2011
Nueva cacerolada en Sol
Mueren 19 personas tras un incendio en Catar
El Atlético de Madrid ficha al 'Cebolla' Rodríguez
El Gobierno no pedirá cobrar a la Iglesia el IBI
'Trainspotting' y un disco de Iron Maiden, lo mejor durante el reinado de Isabel II
18 años de cárcel para el asesino de su hermana en Alfaz del Pi
Un clavo lanzado se incrusta en la cabeza de un niño
¡Sé el primero en hacerlo!