Si en 2004 fue Janet Jackson la que sufrió una avalancha de críticas por enseñar un pecho al término de su actuación (uno de los eventos más buscados de la historia de Internet), esta vez son los bloggers y algunos comentaristas estadounidenses los que consideran que la actuación de Prince fue excesivamente fálica.
La explicación hay que buscarla en el solo de guitarra de Purple Rain, en el que se proyectaba su sombra y el mástil de la guitarra sobre una sábana gigantesca.
Muchos se ha apresurado a buscarle tres pies al gato y a hacer todo tipo de cábalas y chistes sobre la inconsciente muestra de virilidad del genio de Minneapolis.

El grupo de Bankia admite pérdidas de 3.318 millones en 2011
Nueva cacerolada en Sol
Mueren 19 personas tras un incendio en Catar
El Atlético de Madrid ficha al 'Cebolla' Rodríguez
'Trainspotting' y un disco de Iron Maiden, lo mejor durante el reinado de Isabel II
18 años de cárcel para el asesino de su hermana en Alfaz del Pi
El Gobierno no pedirá cobrar a la Iglesia el IBI
Un clavo lanzado se incrusta en la cabeza de un niño



¡Sé el primero en hacerlo!