Se trata de la primera vez que un presidente del Gobierno vasco es citado a declarar ante un tribunal. En la misma causa están imputados los dirigentes de la formación ilegalizada Arnaldo Otegi, Pernando Barrena y Juan José Petrikorena, quienes han sido citados para este martes por el alto tribunal vasco.
Tras una pancarta portada por ciudadanos anónimos y bajo el lema 'En defensa de nuestras instituciones' la manifestación partió a las siete y media del Hotel Carlton, primera sede del Gobierno vasco, situado en la Plaza Elíptica de Bilbao.
Tras ellos se situaron, Josu Jon Imaz, Unai Ziarreta, Javier Madrazo y Jon Abril, máximos representantes de los partidos convocantes, PNV, EA, IU y Aralar. 'El lehendakari' anunció momentos antes que no acudiría a la marcha para ceder el protagonismo a la ciudadanía, aunque si acudió su esposa, Begoña Agirre.
La manifestación concluyó 45 minutos más tarde en el Teatro Arriaga, donde sus predecesores José Antonio Ardanza y Carlos Garaikoetexea leyeron un comunicado en el que reconociendo 'la capacidad de control del Poder Judicial sobre la actuación de los otros poderes del Estado', denunciaron que 'la actuación de la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco constituye una clara interferencia política'.
Esta interferencia, 'a través del ejercicio de la acción penal, condiciona la actividad democrática y el cumplimiento de las responsabilidades que le competen a un gobernante, en este caso, del máximo representante institucional de Euskadi', añadieron.
'Llamar al 'lehendakari' a declarar como imputado en esta causa penal por haber dialogado en busca de la paz, constituye una falta de respeto institucional y supone un ataque al conjunto de la sociedad vasca, que él representa', señalaron ambos políticos.
RECHAZO DE PP, PSOE Y BATASUNA
Ni PP, ni PSE, ni Batasuna se adhirieron a la convocatoria, aunque por diferentes razones.
Según el dirigente del PP vasco, Carmelo Barrio, la manifestación supone 'una campaña de presión a la Justicia sustentada en principios de radicalidad y de manipulación de los instrumentos del Poder Ejecutivo' e indica 'una rebaja democrática muy importante'.
Desde el PSE, su secretario general en Vizcaya, José Antonio Pastor, dijo compartir con los convocantes 'el desconcierto' por la citación judicial, pero consideró que 'si realmente queremos poner la democracia en valor frente a los violentos', la convocatoria de una manifestación no es el mejor instrumento porque 'se acabará interpretando como un pulso a la justicia y como un intento de presión a un poder independiente'.
Desde Batasuna, su portavoz Pernando Barrena, anunció que no se adherían a la convocatoria al considerar que el lema era 'partidista' y dado que no denunciaba la Ley de Partidos que dicen ha permitido que se encause a Ibarretxe y a los dirigentes de Batasuna.

Rajoy niega un rescate de la UE a la banca española
La prensa británica sobre Pastora Soler: "Parece estreñida"
Cursos de verano a distancia: la universidad en 'streaming'
El fotógrafo que dormía de día para aprender a 'mirar'
Consejos para poner aire acondicionado en casa
Siete barrios tienen problemas para recibir el correo en Madrid
Tui, patrimonio medieval en el Bajo Miño
Calcio sí, pero con moderación
¡Sé el primero en hacerlo!