Ban había dicho antes de la cumbre que Sudán debería hacer compromisos concretos para permitir que las fuerzas de paz de la ONU entren en Darfur para poner fin a años de violencia en esta extensa provincia del oeste del país, y que intentaría lograrlo hablando con el presidente sudanés, Omar al Bashir.
Tras la entrevista del lunes, el consejero presidencial sudanés, Majzub al Jalifa, afirmó que hay consenso respecto de las dos primeras etapas del apoyo de la ONU a un contingente de 7.500 hombres de la Unión Africana en Darfur, pero que no hay acuerdo para desplegar una fuerza mixta
'Estamos en total acuerdo sobre la primera y segunda etapa. Comenzamos discusiones respecto a la tercera', dijo Jalifa a Reuters, tras una hora y media de conversaciones que retrasaron a Bashir para una reunión con sus homólogos de otros países africanos para decidir la presidencia de la UA.
La violencia en Darfur generó una fuerte oposición para que Sudán se haga cargo de la titularidad de la UA en Adis Abeba, como se le prometió hace un año. Las autoridades sudanesas dijeron que finalmente retiraron su candidatura para evitar la división.
Jalifa explicó: 'Hemos llegado a un acuerdo sobre una operación mixta, no una fuerza mixta'. Sudán se opone al despliegue de cascos azules en Darfur, pero aceptó permitir hasta 1.000 integrantes del personal de apoyo del organismo fortalezcan la misión de la UA.
El enviado de la ONU a Darfur, Jan Eliasson, confirmó a Reuters que se necesitan cantidades sustanciales de soldados para detener el baño de sangre, que expertos estiman ha dejado 200.000 muertos y desplazado a 2,5 millones de personas.
DIFERENCIAS
Aún hay diferencias entre las posturas sudanesa y la de la ONU sobre el papel del organismo en el mantenimiento de paz en Darfur. Sudán dice que debería limitarse a un mayor apoyo y rechaza cualquier tropa de combate de la ONU. Naciones Unidas quiere una fuerza conjunta con la UA.
'Necesitamos una presencia considerable', dijo Eliasson tras reunirse con Bashir. 'Incluso aunque obtengamos (...) un acuerdo (de paz) y un cese del fuego efectivo, necesitamos supervisión, y con un país de este tamaño precisaremos un número considerable'.
Eliasson agregó que intentará revivir el proceso de paz yendo a Sudán a principios de febrero con el mediador de la UA, Salim Ahmed Salim, para reunirse con los rebeldes de Darfur que rechazan un acuerdo de paz alcanzado en mayo de 2006.
Los rebeldes que se oponen al pacto del año pasado dicen que quieren comenzar las conversaciones partiendo de cero. Jartum rechaza cambiar el acuerdo, firmado sólo por una de las tres facciones rebeldes en las negociaciones.
/Por Opheera McDoom/.*.

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