La decisión de confirmar los cargos y preparar el terreno para la apertura del juicio contra Thomas Lubanga, acusado de reclutar a niños soldados, es un importante hito para el TPI, que en 2002 se creó como el primer tribunal permanente sobre crímenes de guerra en todo el mundo.
La República Democrática del Congo - rica en oro, diamantes y madera - fue el escenario de una guerra entre rebeldes, grupos locales y varios países vecinos desde 1998 a 2003 en la que murieron cuatro millones de personas, sobre todo de hambre y enfermedades.
Los fiscales dicen que Lubanga, fundador y líder de una milicia en el distrito de Ituri, entrenó a niños de hasta 10 años para matar, les hizo matar y les dejó morir entre 2002 y 2003.
La violencia en la región de Ituri entre los Hema y los Lendu, así como los enfrentamientos entre los grupos de milicianos que intentan obtener el control de las minas y de los impuestos, han causado la muerte de 60.000 personas desde 1999.
Hasta 30.000 niños fueron vinculados con los grupos armados de Congo durante el momento de mayor intensidad de la guerra. La ONU estima que hay hasta 300.000 niños soldado en todo el mundo.
El hombre de 46 años, que está licenciado en psicología, niega los cargos. Su abogado ha acusado a la fiscalía de retener información que necesita para preparar su defensa.
Lubanga es el único sospechoso que ha sido entregado hasta ahora al tribunal, que emitió sus primeras órdenes de arresto en 2005 para los dirigentes del Ejército de Resistencia del Señor de Uganda (LRA, por sus siglas en inglés), cuya insurgencia de 20 años ha dejado decenas de miles de muertos.
El escrito del fiscal dice que los niños, que a menudo se unían a las milicias por su desesperada necesidad de comida o su deseo de vengar la muerte de familiares asesinados, fueron sometidos a un entrenamiento militar sistemático con una fuerte disciplina.
El Fiscal Jefe del TPI, Luis Moreno-Ocampo, también tiene previsto presentar cargos en breve por las atrocidades cometidas en la región sudanesa de Sudán, que el Consejo de Seguridad de la ONU le pidió en 2005 que investigara.
Estados Unidos es radicalmente contrario al TPI, ya que teme que pueda ser utilizado para presentar cargos motivados políticamente sobre sus soldados y ciudadanos, pero su hostilidad está disminuyendo y en la votación del Consejo sobre Darfur se abstuvo.
El TPI es una corte distinta al Tribunal de Justicia de La Haya, el principal órgano judicial de la ONU, que también tiene su sede en La Haya y que fue creado en 1946 para resolver las disputas entre los Estados.
/Por Emma Thomasson/

Rajoy niega un rescate de la UE a la banca española
La prensa británica sobre Pastora Soler: "Parece estreñida"
Cursos de verano a distancia: la universidad en 'streaming'
El fotógrafo que dormía de día para aprender a 'mirar'
Consejos para poner aire acondicionado en casa
Siete barrios tienen problemas para recibir el correo en Madrid
Tui, patrimonio medieval en el Bajo Miño
Calcio sí, pero con moderación
¡Sé el primero en hacerlo!